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Conducción autónoma: la fórmula del éxito

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Tags: InteligenciaArtificial, InteligenciaArtificial

Los vehículos sin conductor requieren inteligencia artificial y potencia de computación. ZF ProAI RoboThink es la unidad de control con capacidad de IA más potente en automoción. Los distintos modelos de ZF ProAI ofrecen una flexibilidad excepcional.
Lars Weitbrecht, enero 07, 2019
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Lars Weitbrecht viene de la industria de la música y los juegos, pero, además de con una consola o con una guitarra entre las manos, también disfruta de la potencia del bolígrafo y de la sensación de manejar un volante.
Los conductores deben procesar una enorme cantidad de información. Actualmente, esta tarea corresponde a seres humanos, en parte ayudados por los sistemas avanzados de asistencia a la conducción. Sin embargo, pronto los vehículos serán capaces de conducirse solos. Para que los automóviles sin conductor reaccionen de forma correcta y segura en todas las situaciones, requieren inteligencia artificial y un "cerebro" electrónico que posea una inmensa potencia de computación. Con la nueva generación de su unidad de control con capacidad de IA ZF ProAI, ZF demuestra haber encontrado la fórmula del éxito en lo que se refiere a la conducción autónoma.

¿Se ha preguntado alguna vez cuántos datos visuales nos bombardean cada segundo? Los investigadores han calculado que los nervios ópticos transmiten aproximadamente un millón de bits de información al cerebro cada segundo. Este cálculo asume incluso que las retinas ya han comprimido la información entrante antes de que llegue hasta la materia gris del cerebro.
Los automóviles también pueden comprender el entorno de distintas formas. Los sistemas de asistencia a la conducción avanzados (ADAS), que se basan en cámaras y sistemas de radar, han mejorado notablemente la seguridad de los trayectos en automóvil en los últimos años. Ahora, los fabricantes y proveedores como ZF están trabajando en la siguiente fase: la conducción autónoma. Cuando los automóviles se conduzcan solos, los errores humanos (la causa estadísticamente más probable de accidentes) dejarán de ser un problema.

Conducción autónoma: la nueva generación

Conducción autónoma: la nueva generación

Los automóviles sin conductor deben equiparse con inteligencia artificial (IA). Después de todo, es imposible programar con antelación en los vehículos cada una de las situaciones que pueden ocurrir en la carretera y su correspondiente solución. En lugar de eso, los automóviles se desarrollan con habilidades cognitivas similares a las del cerebro humano, de modo que puedan tomar decisiones que no estén incluidas en su código. En una fracción de milisegundo, los automóviles con conducción autónoma deben ser capaces de disponer de una visión de 360 grados de su entorno, interpretar dicha información, verificar la posición del vehículo mismo, rastrear la posición de cualquier fuente de peligro y, por supuesto, calcular y ejecutar las maniobras de conducción.

ZF ProAI RoboThink puede procesar
150000000000000
operaciones (150 teraflops) por segundo

ZF ProAI RoboThink

Eso requiere una inmensa capacidad de computación que las unidades de control estándar no poseen actualmente. Por eso, ZF ha desarrollado ZF ProAI RoboThink, su supercomputadora para automoción con capacidad AI, presentada en el CES 2019, y que incorpora la unidad de control para automoción más potente del mercado en su gama de productos. El último modelo de la línea de productos ZF ProAI está equipado con su propia unidad de procesamiento de gráficos, aporta una potencia de computación de más de 150 teraflops (el equivalente a 150 billones de operaciones por segundo) y se puede combinar modularmente con hasta cuatro unidades adicionales, con un rendimiento total de 600 teraflops. Para comparar: en 1969, la computadora del Apollo 11 era capaz de procesar 41.6 operaciones por segundo.

Potencia escalable para cualquier aplicación

Potencia escalable para cualquier aplicación

La escalabilidad de la plataforma ZF ProAI resulta especialmente atractiva para los fabricantes de automóviles. "El concepto de hardware modular y la arquitectura de software abierta son las grandes propuestas únicas de venta de ZF ProAI", señala Torsten Gollewski, jefe de Ingeniería Avanzada y Diseño en ZF y director general de ZF Zukunft Ventures GmbH. Los cuatro modelos de la línea de productos ZF ProAI pueden configurarse de forma óptima para cualquier aplicación, desde funciones ADAS básicas hasta automóviles con conducción autónoma y vehículos industriales. Los clientes pueden elegir también su propia arquitectura de software. ZF es capaz de cubrir todo el abanico de aplicaciones posibles con cuatro modelos:
  • Gen1, el modelo de base para ADAS en sintonía con los estándares Euro NCAP 2022
  • Gen2 para la conducción parcialmente y muy automatizada, según el nivel 2 o 3
  • Gen3 para la conducción muy automatizada hasta el nivel 4
  • RoboThink para funciones de conducción autónoma de nivel 4 o superior

Familia de productos ZF ProAI

Movilidad como servicio: la última prueba para la potencia de computación

Movilidad como servicio: la última prueba para la potencia de computación

Los expertos predicen que los servicios de transporte privado generarán la mayor demanda de unidades de control con capacidad de IA. Se espera que los taxis robotizados reduzcan las emisiones de CO₂ y los atascos en las ciudades, con el consiguiente ahorro de tiempo y mejora del medio ambiente, sin renunciar a la movilidad individual. La demanda de potencia de computación en este campo es especialmente alta. "La demanda de mayor potencia de computación por parte de los proveedores de servicios de transporte privados ha crecido mucho antes de lo esperado. El mercado de la conducción autónoma se verá impulsado aún más por los nuevos proveedores de movilidad que por los fabricantes de vehículos ya implantados", señala Gollewski. ¿El motivo? En estas aplicaciones de movilidad como servicio, los vehículos no solo tienen que procesar lo que ocurre a su alrededor, que ya es una tarea compleja, sino que tienen que integrar además datos de usuario a través de la nube, completar transacciones para el pago y, lo más importante, seguir la ruta óptima. Complejos algoritmos calculan estas rutas de acuerdo con los requisitos de movilidad y transporte de pasajeros o mercancías, y las comparan con el estado del tráfico más reciente en tiempo real. Todo ello solo es posible con una computadora central extremadamente potente; por ejemplo, ZF ProAI RoboThink.